miércoles, 20 de abril de 2022

Prioridad

 



La sencillez de los momentos vividos, tanto los que eliges, como los que surgen de imprevisto. La sensación de vivir arropado, tanto en un abrazo, como al taparte mientras te tumbas en la cama tras un largo día. El dulce sonido, tanto de su risa entrando por tus oídos, como de las olas del mar durante un atardecer. El intenso escalofrío, tanto por la suave brisa mañanera, como por su dedo recorriendo tu espalda.


Ya se lo que me vas a decir, ya se lo que pasa por tu cabeza, y no, no hace falta que articules ninguna sílaba. Me basta con tenerte frente a frente, con que levantes la mirada, con sentir tu mano nerviosa apoyada en el muslo. Ni siquiera importa que hables, rías, grites o llores, todo eso es insignificante.


Sabes que pase lo que pase estaré aquí, te he dicho tantas veces lo mismo, y aun así no terminas de creerme. No te preocupes, ya te dije que cada vez te costaría mas deshacerte de la respuesta, que iría instalándose sigilosamente, hasta que todo lo demás se hiciera tan, tan, tan pequeño, que se esfume en un suspiro.


Olvidas, olvidas tan rápido dejarte embaucar por la sensación, por la prioridad de lo soñado, de lo vivido, en lo básico, en lo sencillo. La prioridad es sonreírte por todo y por nada, por elegirte y también por saber cuando soltarte, por abrazarte tan fuerte sin que lo pidas y reconocer que te maravilla observarte a escondidas mientras bailas, por disimular para poder quedarte embobada viéndote pensar, por poder girar la cabeza y verte a través de mi. La prioridad es darte cuenta que la vida no es eso, no es esperar y esperar a que las cosas caigan del cielo, a que tengas tanta suerte que lo hagan justo a tu vera, a que te pille mirando hacia ese lado, a que sea entre esas horas que tu mente esta lucida, no, no lo entendiste. La vida es aquello que coges con tus propias manos, que puedes moldear a tu gusto, sobre lo que caminas y hacia donde te diriges, eso si, eso si que es vivir.

lunes, 3 de enero de 2022

Si no…



Ahora puedo decirlo, ahora que tu esencia a pasado a ser solo un vago recuerdo, muy lejano, de aquello en lo que mi mente te convirtió. Ahora que te veo tal cual eres en realidad, sin florituras, sin mis pensamientos haciendo de las suyas. Ahora es que puedo nombrarte sin sentir que se me quiebra la voz, puedo hablar de ti con cariño, sin esa obsesión que me explotaba por dentro, sin que me tiemblen las rodillas.


Pasaron días, meses y años, ya no recuerdo cuantos, deje de contar hace tanto. Desde entonces, me ha costado mucho, tantísimo, poder volver a ver fotos o videos, de esos que inmortalizan, sin que la niebla se apoderase de mi. Fíjate que ahora hasta me sale una media sonrisa, se me escapan solos esos instantes en conversaciones triviales, como anécdotas, de esas que llevan consigo moralejas transcendentales.


Suelto todo eso, todo lo que he llevado cargando tanto tiempo, demasiado, sin sentido, porque hoy tengo la convicción de que esa montaña, tan alta y tortuosa, esa que creía que me frenaba, solo estaba ahí para hacerme mas fuerte, mas valiente y mas libre.

jueves, 9 de diciembre de 2021

Y yo qué?


Suena raro decirlo, teniendo en cuenta que aquí siempre hablamos indirectamente de mi. Cuanto más aprendo de mi misma, mas veces me surge esa misma pregunta: y yo qué?

Cuando te das cuenta que dejaste que se desbordara la empatía, la consideración, la anteposición de todos frente a ti, en definitiva la claudicación de lo que debería ser tu vida por estar siempre ahí para los demás, después solo queda vacío, ese tipo de hueco que nadie esta preparado para aceptar.

Porque cada uno tenemos nuestra personalidad, nuestros gustos, hobbies, etc., etc., cada uno sabemos lo que queremos o no hacer, como nos gustaría pasar nuestro tiempo de esta vida, y no concebimos la idea, ni lo mas remotamente, de que hacer cuando todo desaparece, cuando lo único que tienes delante eres tu frente al mundo.

Seguro que se te pasan muchas cosas por la cabeza, el momento de vivir ese sueño tantas veces imaginado, ir a ese sitio en el que tantas veces te paseaste mentalmente, hacer eso que siempre quisiste hacer pero tantas veces postergaste. Todas esas cosas que por diferentes motivos, se fueron dejando atrás y que ahora el momento se presta a ello. Ahí estoy yo, en ese preciso instante, en el que ese vacío tan enorme me envuelve, como meciendo mis días, y a la vez me sobrecoge, cual escalofrío llevado por la brisa.

De repente me veo guardando mi vida en una mochila y apretándome el cinturón del avión rumbo al centro aislado de mi misma, a ese pequeño sueño isleño, con nada estipulado y todo por hacer, sin ninguna prisa pero tratando de no sucumbir a la pausa. Cierro la mochila, suelto todo lastre y miro al frente, como quien ya no espera que las cosas pasen, sino que se calza las botas y empieza a caminar.

Tengo esa sensación de esperanza, esa ilusión de la infancia, esa que con los años se esfuma sin darnos cuenta, como esa niebla mañanera que se despeja a medio día. Creía que venía buscando algo, que quizá me faltaba y que no conseguía. Pero con el paso de los días, me he ido dando cuenta que lo que necesitaba estaba justo a un paso de mi, lo que de verdad quería era lograr averiguar donde guarde mi esencia. Puede que lo que me faltaba fuera simplemente esa paz, vivir conmigo, dándome mi propio tiempo, conociéndome y aceptando mis limites, no necesito más.

lunes, 22 de marzo de 2021

Elevate

 


Vueltitas de la vida, esas que te hacen marearte tanto que al final acabas sin saber donde empiezan o acaban las cosas, sin recordar porque inicias o terminas algo, sin entender las razones de una u otra elección. Con el tiempo, bendito y maldito tiempo, con el aprendes las mayores lecciones de la vida y te hace querer estancar tus pies en pequeños momentos de tu viaje, o tambien que todo pase a la ultima velocidad de una cinta de correr.


Un día te despiertas sabiendo que llegaste a tu tope, que puedes decirte muchas cosas, ahora desde la lejanía puedes contarte todo eso que antes no te atreviste a soltar, ahora quiza hayas llegado al mismo punto de la escalada, en la que hace tiempo que una parte de ti esperaba, y todo se ve distinto a esta misma altura, ahora puedes mandar a la mierda sin que ninguna parte de ti se vaya detras, ahora puedes relegar a un extremo aquello que te frena y recuperar todo tu ser, ahora, si, tiene que ser ahora porque antes no hubieras llegado a ningun sitio, ni siquiera al borde del pomo de la puerta, ahora que entras y sales a tu antojo, sin mirar atras, sin dudar, es cuando sales a paso firme y reinventas tus pasos. 


No hace falta que te diga todo aquello por lo que tuviste que pasar, viviste cada subida de forma intensa y no te frenaron los tropiezos, las caídas, ni las personas o los lugares, así llegaste a ser quien eres ahora y en lo que puedes apoyarte siempre que quieras. Mira adelante, visualiza tu horizonte y libérate, salta sabiendo que los limites están para superarlos, que los vacíos son eslabones que puedes enlazar y saborea tu día a día en cada uno de los aspectos de tu vida.

lunes, 9 de noviembre de 2020

Mira tu reflejo


 

Si quieres...puedo hacer añicos tu coraza, desmenuzar tus inseguridades, reestructurar tu idea de defecto, aligerar la carga de tus hombros, hacer brillar tu piel por cada uno de tus poros, tirar por tierra tus intentos de bloqueo, revelarte el origen de tu chispa, darte la vuelta para ver el día con otra perspectiva, reventarte la idea de que lo bueno no esta lejos sino a tu alcance.


Si quieres...puedo enseñarte como verte como yo te veo, mostrarte el brillo de tus ojos, la dulzura de tu risa, el contoneo de tus andares, la certeza de tus palabras, la profundidad de tus abrazos, el sigilo con el que escuchas, lo especial de tu bravuconeria, el sonido sin fin y contagioso de tu risoterapia, el temple en los momentos delicados, el descaro con el que sabes sacar una sonrisa.


Solo si quieres...puedes coger mi mano y perdernos, da igual donde y cuando, eso es lo de menos, solo hace falta que quieras y que te agarres fuerte, porque no se puede decir que no habrá baches, pendientes, terremotos, diluvios, ni todo lo que puedas imaginar, incluso alguna que otra sorpresa mas, pero cuando estes despeinada y tumbada en la cama, lo único que te saldrá sola será la sonrisa.


Y todo esto, si quieres, puedo hacerlo sin moverme ni un centímetro.

sábado, 29 de agosto de 2020

 


A veces es lo que no digo y otras lo que no paro de repetir...

Que bonito es volver a ver ese brillo en tus ojos, ese que aparece en los inicios, ese de quien abre de par en par las barreras, de quien redibuja su sonrisa al encontrar tus hoyuelos, ese que no puedes esconder tras esa mirada transparente, esa forma tan tuya de abrirte en canal, ese corazón que aparece en tus labios, ese caminar despreocupado por cualquier rincón, esos silencios en los que no paras de pensar, ese botón escondido que muy pocos llegan a pulsar y que tiene un mensaje muy simple:
¿a dónde vamos?

Que suerte sentir cada día tu mismo escalofrío, de pies a cabeza, tu apretón de manos, suaves y firmes, tus caricias remolonas, sin final, tu respiración en la espalda, al compás, tu abrazo sin más, tu forma de tocar sin tocar, tu manera de verlo todo sin mirar, y el poder acompañar tus pasos con la brisa del mar.

Reconstruyo tu cuerpo con cada una de las piedras con las que fuimos a tropezar, lo moldeo con las lianas por las que tuvimos que trepar, lo estabilizo con los lagos donde nos reflejamos, lo ilumino con aquello que fue nuestro despertar, lo dejo pulir bajo la lluvia que nos resbalaba sin más, lo sello con los besos sumergidos en el profundo mar, y lo dejo partir tras las huellas que se quedaron a esperar.

¿Es justicia poética aprender que a veces lo extraño se convierte en cercano
y lo cercano deja de ser real?




martes, 5 de mayo de 2020



Un detalle, uno de esos tan insignificante que no puedes agradecer lo suficiente, ni con todo el tiempo que te depare la vida, de esos que no podrías olvidar, aunque lo intentases, esos que te acompañan cada día y aparecen como de repente en tu mente, que se conectan con tu retina de improviso y no puedes parar de sonreír, que son muchos de mis momentos contigo.

En el diccionario hay palabras que dicen describirte, que osan creer por un instante que pueden definirte, pretenden tomarse la libertad a la ligera de querer acotar aquello que significas y no podrán jamás imaginar lo que supone compartir contigo ni siquiera un solo instante.

Ya sabes que no me gustan los días señalados, esos marcados en el calendario para tener que acordarme de alguien, para decirle a alguien lo que supone en mi vida. No, eso no va conmigo, ni lo hará jamás, yo prefiero desperezarme un día, despertarme y aparecer al otro lado del espejo mientras tú te miras.

Tú, con tu carita cansada, con esas marcas del paso del tiempo, sintiendo que te pesan los tobillos, que tu espalda se desbarajusta, tú, cierras los puños y temblando levantas la mirada, ajustas tu sonrisa y afrontas otro día, tú, pones un pie delante de otro y comienzas 24h sin descanso, sabiendo que tus piernas no pararán hasta que vuelvas a cerrar los párpados, tú no tienes ni idea de cuánto te quiero.

Yo, que no puedo encontrar vocales ni consonantes para formar una palabra que te defina, que ya no recuerdo cuantas veces me has tendido la mano, el brazo, el hombro y tu alma entera cuando ha sido necesario, yo, que cada día me encanta más hacerte reír y escuchar tu sonrisa, pero es que si creía que ya no podrías superarte vas tu y me regalas dos sobrinos de ¡disparate!

Ellos que son esa parte de ti que te descubren la sencillez de la vida y a la vez te desesperan hasta límites insospechados, que te hacen llorar de la risa y hacen brillar tanto tus ojos como para hacerle sombra al sol, ellos, que son el vivo reflejo de tus mayores logros y tus gigantes sacrificios, tanto en tus días de sofá y manta como en tus días de horas en la playa, ellos que con un abrazo son capaces de alimentar tu alma hasta el infinito y más allá.

Pero tampoco quiero que olvides nunca que estaré a tu lado pase lo que pase, tenga que remar a favor o en contra de la corriente, que lo mío es tuyo, que siempre estaré para ti y que no te faltará mi apoyo en cualquier tormenta que nos depare la vida.

¡Lo que es la vida! Pretendiendo englobar algo tan grande como tú, cuando te decimos simples palabras como madre, hermana o amiga, cuando digo te quiero y en realidad quiero decir que

¡TE AMO!

domingo, 19 de abril de 2020

Inolvidable




El mundo mortal piensa que lo inolvidable es aquello que te pasa por primera vez. La primera vez que ves amanecer o atardecer, que vas al mar, que sientes el agua sobre tu piel, que sumerges tus ojos. La primera vez que acaricias, que besas, que abrazas, que lloras, que ríes. La primera vez que escuchas el canto de los pájaros, a esa persona diciendo te amo, su risa o su respiración. La primera vez que haces algo con tus propias manos, que sientes la gratitud de alguien o el amor incondicional de una mirada animal. Todas esas primeras veces se te quedan como impregnadas y al final tu mente no puede evitar intentar revivirlas una y otra vez…


Luego te metes en mi mundo, en ese entresijo de axones de mi cabeza, y en ese desbarajuste te das cuenta que lo inolvidable se hace efímero, se torna en minutos eternos y segundos fugaces, porque lo inolvidable es olvidable en una mente sin memoria, o mejor dicho con memoria selectiva, como estamos aprendiendo con el paso de los años. De repente te ves embaucado cada día en la embriaguez de vivir cada instante como si fuera la primera vez, de disfrutar de cada risa, desayuno, charla, paseo, de divertirte con cada momento del que dispones, de dedicarte el tiempo que habías dejado correr, tan rápido, que ya ni siquiera recuerdas cuánto tiempo pasó…


Así que me veo leyendo el blog, desde mis inicios, han pasado ya bastantes años y la verdad es que me cuesta reconocerme. Ahora puedo decir que he cambiado y espero poder decir también que por fin he aprendido algunas cosas, aunque otras tantas aún me quedaran por descubrir. Diría que todo este tiempo me ha servido para plasmar aquello por lo que todos, en mayor o menor medida, pasamos y que sin duda es el camino del autoconocimiento, el descubrimiento de cómo es nuestra personalidad y de nuestra propia fortaleza. Aprendiendo poco a poco a rodearte de aquellos que suman en tu vida y a dejar ir a los pasajeros, no se puede apresar ni someter a los viajeros de espíritu. Todos tenemos límites que no deberíamos traspasar, y no me refiero a los límites en cuanto a lo que podemos o no hacer, sino a los límites para con nosotros mismos.

jueves, 26 de diciembre de 2019

viernes, 29 de noviembre de 2019