lunes, 18 de marzo de 2013

"Cuando te preguntas si eres feliz, es que no lo eres" - Krishna Murti



Estoy feliz y cada día doy gracias por ello, por poder disfrutar de la vida con plenitud y salud, por ser capaz de aprender en cada momento que vivo, por poder disfrutar de cada ser vivo que me rodea, por cada una de las cosas que tengo, por cada rincón al que he podido ir, por todas aquellas personas que forman parte de mi vida y también por las que me han aportado tanto a lo largo de mi recorrido, aunque ahora ya no estén del mismo modo.
Tengo sueños y esperanzas, deseos e ilusiones, quiero obtener vivencias que aun no he podido realizar, pero todo ello no me angustia, no lo veo como algo que me falta sino que es algo que llegará y tendré en mi vida, tarde o temprano, por ello vivo cada día agradeciendo la vida que tengo, la vida que quise, quiero y querré vivir.
Desecho todo lo posible la idea de ocupar una sola de mis neuronas con pensamientos de lo que me falta, insistiendo continuamente en llenarlas de todo aquello que me hizo, hace y hará feliz a lo largo de mi camino, pensando constantemente en como, en donde y en qué mundo quiero vivir, intentando no apartarme demasiado de la idea que espero.

Confío plenamente en la persona que soy, en esa que aprende cada día mientras mira a los ojos de aquellas personas con las que se cruza, sonríe al sentir la energía que le transmite el sentirse en paz, escucha cada una de las vibraciones que recogen sus oídos, valora cada paso que dan los demás y también ella misma da, aunque no sea hacia el mismo lado, disfruta de cada ocasión como si fuera la primera y única vez, se deja sorprender cada día por los miles de sentimientos que es capaz de sentir, respira bocanadas de alegría para mantenerse firme.
Comprendo y valoro cada cosa y ser que me rodea, por lo que son, por lo que aportaron, aportan y aportarán a mi vida, me quedo con lo bueno de todo lo que significa para mi, gasto mi tiempo en aprender y ser mejor persona cada día, por mi y por todos los que confían en mi, experimento todo lo que la sociedad da, lo bueno lo disfruto y con lo menos bueno consigo una y otra vez que no se me olvide afianzar mi seguridad de erradicarlo o modificarlo.

Sonrío a la vida por todo lo que me ha permitido conseguir, por los grandísimos y buenos momentos que me ha hecho vivir, pero también por los oscuros y desvanecidos días de desilusión, porque me han hecho darme cuenta de cuanta suerte tengo en la vida y me ha dado el poder de aferrarme aun más a lo que me mantiene viva.

martes, 5 de marzo de 2013

Acostumbrarse



Cuando has sentido que todo a tu alrededor estaba vacío, que todo lo que atraías era negrura, que el solo pensar en el camino que tenías por delante ya se te hacía arduo y complicado, cuando pasas días y días así acabas por acostumbrarte tanto a esa sensación que dejas de verlo como algo malo, que sientes como si fuese parte de tu vida, te atrapa de tal manera, sin siquiera darte cuenta, pasa a ser parte de ti, de tu personalidad, se arraiga profundamente en tus pensamientos sin dudar…

Es algo muy difícil de cambiar, algo que implica fuerza, coraje e inconformismo, que para desprenderse de ello te hace tener que salir de tu cómoda y monótona rutina, te hace tener que sentir la duda, la imprevisibilidad, la incertidumbre, cosas de las que no sabes nada pero a la vez quieres saberlo todo, porque en definitiva quieres sentirte tal y como lo hacías antes, puede que hoy lo consigas, que mañana dudes, que pasado no lo consigas y vuelvas a tu arraigado estado anterior que no dejará de estar ahí…

Entonces pasa algo, llega alguien, ves algo o sientes eso que te hace dar un brinco, eso que te enciende ese pequeño interruptor que todos tenemos en la cabeza, eso que te inunda por dentro, a la vez que te vacía de todo aquello que tenías y te hace reinventarte, es como esa sensación de que estas con el brazo estirado al máximo, mientras tus dedos la acarician tímidamente, pero ese gran sentimiento se transporta a cada poro de tu ser, es una posición poco normal y complicada de mantener, pero ahí estas, dándolo todo por conservarlo, dejando que te inunde por dentro y que aflore sin pestañear, permites que se apodere de ti, alargas cada vez más el brazo, la tensión te hace temblar pero te sientes atraído, no puedes parar y entonces, solo entonces, crees que quizá te puedas acostumbrar ^^

sábado, 23 de febrero de 2013

Ser o no ser


Supongo que es el dilema que me acompaña desde que empecé la carrera de veterinaria (aunque quizá durante toda la vida), tantos años queriendo llegar y ahora…

Hay veces que me pregunto si es lo que realmente estaba buscando y esperaba desde pequeña, estando aquí metida de lleno en un mundo totalmente nuevo, descubres todo lo que se acumulaba detrás de esas nubes que rodeaban tus sueños y que a día de hoy te das cuenta de que tapaban mucho más de lo que realmente veías, es como cuando levantas la alfombra y te das cuenta de que hay mucho polvo acumulado debajo.

Cuando llegué, era una persona leal y fiel a mis ideales, positiva en la toma de decisiones, amante de mi seguridad y orgullosa de la libertad que ello me proporcionaba, pero ¿qué soy ahora? Esa persona que pasa por alto una y otra vez aquello que no le gusta, que soporta a duras penas, que presencia en la distancia, que elige sin pensar, que decide de forma rápida, estas y tantas otras cosas, esa persona que una vez más vuelve a dar pasos atrás separando cabeza y corazón, colocando una barrera que evite aflorar sentimientos, viendo combatir día a día lo que hace y lo que realmente quiere hacer.

Otras veces me pregunto que es lo que realmente estoy dispuesta a hacer, a llegar o a conseguir, que es lo que espero de mí misma cada día que me levanto, que es lo que consigo con cada una de las pruebas internas a las que me veo sometida, que es lo que espero obtener de cada una de las decisiones que pasan a la velocidad de la luz, que quiero hacer con el tiempo del que no dispongo para replantear las cosas, que puedo hacer para seguir queriéndome aunque haga cosas con que me contradicen.

No quiero acostumbrarme, no quiero ser una de esas personas que acepta aquello que ve diariamente como normal sin que se le remueva algo por dentro, aunque sea mínimamente, no quiero llegar a casa y no pensar en aquello que he hecho fuera de donde llega mi alma o esencia, no quiero que me deje de afectar, ni dejar de sentir como se me escapa esa lágrima de impotencia, no quiero fallarme a mí misma, no quiero dejar de ser yo, pero no sé como evitarlo…

viernes, 22 de febrero de 2013

Un día



Un día te levantas indignada, tan indignada que hasta tu cama parece haber sucumbido a ella, indignada por tantas cosas que cuando empiezas a valorar una por una sientes que nunca vas a acabar, ese sentimiento te recorre de arriba abajo, da vueltas alrededor de ti y se expande como la pólvora ante cada una de las razones, esa sensación abandona tu cuerpo y vuelve a ti con cada persona que te cruzas por la calle en el mismo estado, ese día y cada uno del resto de días, que te das cuenta de qué es lo que produce tu indignación, se incrementan con el paso del tiempo al ver una y otra vez como no se hace nada y todo vuelve a repetirse, entonces llega un momento que te preguntas que haces con todo eso?, donde metes toda esa indignación?, como camuflas la frustración que te produce?, sales y pronto obtienes la respuesta, te unes a miles y miles de personas que salen a la calle, que gritan hasta quedarse sin voz, que luchan cada día por cambiar un mundo que ya no tiene futuro, que trabajan codo con codo para construir juntos una salida posible, personas cuyas simples miradas reflejan todo aquello por lo que creen.

Un día me dijiste que aunque en ese momento no supiese cuando, donde ni como, llegaría un día en el que lo descubriría por mí misma. No quisiste darme pistas y yo tampoco te pregunté, por extraño que pareciese, sabía que sucedería.
Llega un momento en el que todo ser humano comprende donde está y aprende a saber mirar para lograr ver como está realmente, en ese momento puede disfrutar plenamente.
No importa cuanto ruido haya a tu alrededor, ni que circunstancias, tampoco importa que el resto aun no haya encontrado ese momento, solo importa que has sido capaz de darlo todo y con él obtienes tu recompensa.
Esto no quiere decir que lo mantendrás siempre, pues es algo efímero, que aparece y desaparece a la misma velocidad con la que creíste encontrarlo, lo que si obtendrás es la sensación necesaria para llegar a él siempre que lo requieras.
Día a día tienes una hoja en blanco donde el único que puede escribir eres tú, cada vez que te levantas tienes la oportunidad de hacer tuyo el día o seguir aferrándote a aquello que no te gusta.

Un día decides empezar un libro, no sabes porqué, cómo, dónde o qué te ha llevado a esa determinación, pero lo que si sabes a ciencia cierta es que debes hacerlo, mejor dicho quieres hacerlo, desconoces que tema vas a tratar en él, no vislumbras si el principio tendrá que ver con el final, o si algún día lograrás acabarlo, hay libros de todo tipo, tienes muchas posibilidades, hay principios que se alargan eternamente y finales escuetos, ese día tu mano está ansiosa por escribir, tus dedos se mueven solos como verdaderos autómatas aunque tu cabeza ni siquiera haya comenzado a pensar, acaso alguna vez tu cabeza ha pensando antes de escribir?

lunes, 11 de febrero de 2013

Coraje


¿Qué es el coraje?
Es lo que hace levantarse cada día a alguien que lo ha perdido todo, el sentimiento que inunda por dentro a aquellos que luchan cada día por llevarse algo que comer a la boca, el pensamiento que mantiene cuerdos a quienes intentan hacer realidad sus sueños, la sensación que acompaña a los que mantienen la vista al frente aun cuando todo a su alrededor no les acompaña, es lo que sostiene de pie a aquellos que ven sus alas cortadas, la palabra que infunde valor a quienes se enfrentan a sus miedos, el signo de aquellos que no solo creen poder hacer algo sino que lo hacen, es el primer y ultimo soplo de cada día para quien lucha por quienes no pueden hacerlo, la mirada de aquellos que aceptan su destino con valentía, la simplicidad de quienes sacan la felicidad de cada pequeña cosa que tienen, es una madre que lucha cada día por sus hijos, el enfermo que se aferra cada segundo a su vida, la abeja que recolecta incansable su miel, los animales que recorren miles de kilómetros para alimentarse, esos pingüinos emperadores que soportan las peores condiciones climáticas para reproducirse, esa hormiga que trabaja ininterrumpidamente las 24 horas de los 365 días del año…

Es, por tanto, tantas cosas a la vez, que hoy me pregunto ¿donde quedó?

Porque llevo sin descanso desde pequeña queriendo dedicarme a los animales, porque después de haber pasado un año de pena cuando acabé bachiller saqué coraje y me volví a presentar a selectividad, porque aun no siendo suficiente la nota que obtuve mi madre me infundó coraje y hice un modulo de dos años para volver a intentarlo, porque gracias al coraje aguante estudiar algo que odiaba, porque después de cuatro largos años de espera me mantuvo firme hasta que conseguí entrar en la facultad, porque me hizo no dudar de tener que venir a la otra punta del país…

Porque, entonces, si me ayudó tanto, hoy no hago más que preguntarme ¿dónde está?

Cada día me levanto y no hago otra cosa más que pasarme casi 15 horas estudiando, intentando que mi mala memoria no me juegue malas pasadas, haciendo malabarismos para recordar que tengo que comer cada día, obligándome cada noche a tumbarme en la cama aunque no pueda dormir, pero aun así un día como hoy siento que aquello que me acompañó estos años atrás a desaparecido…

jueves, 17 de enero de 2013

Intentar enfadarme



¿Enfadarme?, ¿que significa enfadar?, ¿acaso es necesario saberlo? (=
Creo recordarlo, pero es algo tan lejano que me está costando volver a encontrar su significado…

Soy un ser humano, por mucho que a veces me cueste admitirlo, lo soy, por lo tanto cometo errores como todo el mundo, tengo mis días buenos y mis días menos buenos, me caen bien unas personas y otras simplemente no me caen, estas últimas no es que me caigan mal, sino que sencillamente no me aportan nada útil en mi vida y no les presto atención. No os confundáis, entre las personas que me caen bien tengo auténticos críticos, habladores y escuchadores, escritores, jugadores, juerguistas y bebedores, fumadores (muy a mi pesar), risueños y serios, tranquilos e hiperactivos, soñadores y realistas, pesimistas y positivistas, en fin, una gran variedad de personas que gracias a nuestra energía se han cruzado en mi camino, personas con las que he aprendido diferentes formas de pensar, actuar, comer y vivir, con las que he compartido momentos únicos e irrepetibles, por las que me he dejado llevar en alguna otra ocasión, que me han ido dando un poquito de cada uno y que me han hecho moldearme una vez tras otra.
Hay personas con las que comparto más y otras con las que comparto menos, incluso un par con las que comparto todo, todas saben en cierta manera como soy y en cada ocasión que coincidimos me regalan a su manera su compañía.
Hoy me he acordado de algo que siempre me preguntan, algo que en más de una ocasión han intentado que ocurriese o estar presente en el momento que tuviese lugar, sin éxito, ¿cuándo fue la última vez que te enfadaste?

Empezaré por el principio…
Estuve años enfadada, me pasé largos años desde la infancia enfadada conmigo misma y lo reflejaba en menor o mayor medida día a día en mi vida, costaba sacar algo bueno de mi en aquel entonces, en esa etapa no sabía ni entendía el por qué, todo y todos lograban enfadarme, entré en un bucle creado por mi misma del que durante años no pude salir, a medida que fui creciendo ya estaba acostumbrada a vivir con ese enfado constante y hacía que pocas personas lo notasen, pero me iba comiendo por dentro.
Tras esos años de infancia las cosas empezaron a disiparse un poco, vinieron cambios de sitios de estudio, gente nueva y muchos más estímulos desconocidos, en aquel entonces, para mi, de un año a otro tuve que guardar todo ese enfado acumulado de la infancia en un rincón de mi cabeza, rincón que cada día se iba aprisionando más y más con las cosas nuevas que ocupaban mi mente, pero por extraño que parezca eso fue aun peor, pues toda esa presión salía imprevisible e incontroladamente a modo de las más absurdas y maliciosas borderías soltadas a las personas que más me importan.
Gracias a la nueva energía que fui cogiendo en mis nuevos aires y que me hacía sentir bien, unido a lo mal que me sentía cuando ese minúsculo rincón aun perdurable de mi cabeza hacía de las suyas, consiguieron que inexplicablemente ese enfado se fuera disipando cada día un poco más, hasta llegar a hacerse totalmente invisible para mi.

Esto no quiere decir que no haya cosas que me molesten, que no me gusten, que no soporte, que me indignen o desesperen, etc., etc., claro que las hay, por desgracia en este mundo más de las que me gustaría, aun hoy en día hay momentos en los que fluye por mí ese instinto innato de todos los seres humanos, situaciones o personas que me hacen mosquear, momentos en los que aun me siguen tomando un pulso las añoradas y características borderías, pero se resumen en eso, en momentos, en segundos, en suspiros, su tiempo pasó y ya no tienen espacio donde alojarse en mi cabeza, así que son meros fogonazos en mi vida. Han pasado a ser cosas que pienso, suelto y olvido...

miércoles, 2 de enero de 2013

Nuevo año


Cuando te acuerdas de toda la gente que ha compartido cosas contigo se te acorta el tiempo, parece que fue ayer cuando los vistes, cuando hablaste con ellos, cuando empezasteis a conoceros, cuando les miraste a los ojos la última vez... Hay muchas  personas con las que quizá no puedo compartir todo el tiempo que me gustaría pero a las que sin duda llevo en el fondo de mi alma.

Empezaré por una persona con la que llevo 20 años compartiendo cosas, veinte años se dice tan pronto que hasta me recorre un escalofrío solo con pensarlo, unos años tan, tan, tan inesperados si se tiene en cuenta como empezó nuestra aventura juntas, pero sin duda unos añazos al lado de una persona sin la que ahora me costaría muchísimo ser como soy, ella tan única como grande, tan dura como tierna, tan bromista como seria, si tengo que destacar algo de todo lo que hemos compartido juntas seria su paciencia, esa que le dio su capacidad para conocerme y quererme tal cual soy, gracias mana por media vida juntas y por el resto que nos queda por vivir (no me olvido de mi cuñi, porque también le agradezco que te haga día a día una mujer mas feliz).

Seguiré por cada una de aquellas personas a las que he seguido viendo de mis años de colegio o instituto, aunque sean pocas visitas, son imprescindibles, porque cada vez que me reúno con ellos es como si no pasase el tiempo, como si los viera cada día, por ello gracias cada uno por nuestras tertulias ocasionales que hacen que cada día valore lo mucho que significa vivir luchando por lo que cada uno cree, estemos o no en el mismo sitio, no puedo poner todos los nombres pero si lo están leyendo saben por quienes van.

Continúo con dos personajes que tengo de primos, ellos sabrán quienes son pues no hay otros dos mas largos con los que me duela el cuello al hablar xD, tampoco tengo el gusto de poder verlos continuamente, pero sin duda el haber crecido viendo como se forjaba nuestros caracteres a sido especial, tanto como para dedicarles uno de mis abrazos de cadera y para agradecerles que me hagan estar en forma (o por lo menos lo intenten jejeje) cada vez que nos reunimos.

Como no puede ser menos, a medida que una avanza en su vida también tiene que trabajar, según mi ilusa ilusión para enriquecer mi interior (no para lo que al fin y al cabo el capitalismo me obliga a hacerlo, que es por el odioso dinero), por ello también quiero agradecer a esas personas que me han enseñado tanto de como es realmente la vida, porque cada día me digo a mi misma que si no fuesen precisamente esas personas con las que he tenido la suerte de compartir justo ese trabajo no hubiese aprendido tanto, porque ojala hubiesen mas personas como ellos y menos de las que no les valoran lo que se merecen, por todos y cada una de las personas (que no números) que se dejan la piel, las ganas y todo su esfuerzo día a día para que lo que hacen valga la pena, les estoy eternamente agradecida a aquellos que se preocuparon por mi durante mi estancia en Selwo Marina, ojala disfrutasen tanto como yo de su compañía, les deseo lo mínimo que se merecen y es lo mejor que les pueda pasar o deseen en sus vidas.

Cosas de familia

Hay muchos tipos de familia, unas se llevan mejor que otras, a diferencia de casi todo lo demás la familia no se elije, te toca aquella en la que naces, pasas a formar parte de un seno familiar en el que habitan muchas cosas, mas o menos personas, uno, varios o ningún valor moral y ético  con educación o sin ella, pero una vez eres miembro de ella te conviertes en una mezcla de todo lo que te aportan, creces forjando tu personalidad en base a lo que tienes alrededor, aprendes a vivir con esas personas y cuando faltan te das cuenta de todo lo que significa tenerla.

En esos momentos ves las cosas mas claras, la miras de lejos y te vienen distintos pensamientos, da igual lo que haya pasado, como fuese el inicio o porque se dio el final, cuales eran las razones para reír o las que os hacían llorar, con que pasabais horas juntos o peleados, que era lo que amabas y que lo que deseabas odiar, ya no importa, ahora solo hay una cosa que te ocupa la cabeza, un solo pensamiento que te inunda...
¿Porque tratamos de alejarnos siempre unos de otros, porque jugamos a ver quien podía mas, porque dejamos que la espinita ganase...?

Lo intente, sabia cual era la espina, quise camuflarla, redondearla para que no doliese tanto, ayudar para que entendiésemos su manera de ser, entender porque hacia lo que hacia, me pase años y años intentando creer que era posible y que lo conseguiría  pero hoy me di cuenta de que no, es mas fuerte que yo, ya no tengo la resistencia suficiente para seguir intentándolo, puede que no fuese mi problema al fin y al cabo, que solo confundiese mi tarea dentro de esta familia, me duele en el alma pero hoy he decidido sacar esa espinita de mi, he aceptado que no puedo hacer mas, hoy dejo el hueco de la cicatriz imborrable de esa espinita.

Pero se que gano mucho, muchísimo mas, gano disfrutar sin tensión del resto de una familia a la que adoro, de unos padres a los que amare hasta morir y de tres hermanos que me tendrán siempre, será a ellos a los que les regalaré mi sonrisa, será por ellos por los que utilizaré mi fuerza, con los que no dejare de compartir cosas, tanto penas como alegrías, a los que acompañare al fin del mundo si hace falta, a los que agradeceré eternamente que formen año tras año parte de mi ser.

domingo, 2 de diciembre de 2012

PROFECÍA MAYA


“Cada 5125 años, un rayo sincronizador con origen en el centro de la galaxia, atraviesa al Sol produciendo cambios bruscos y afectando su comportamiento, la fecha próxima es el 21 de diciembre del 2012. Para prepararse y poder ver la llegada del nuevo mundo, la humanidad ha de prepararse para este cambio, los hombres han de conocerse a sí mismos y armonizarse con la naturaleza y la galaxia.
En la profecía se habla del tiempo del no tiempo, periodo que abarca los 20 años anteriores al 2012, durante los primeros 7 años, del 1992 al 1999, la humanidad entraría en una época de grandes aprendizajes, durante los 13 años posteriores la humanidad se enfrentaría a una época de oscuridad y donde se tiene que tomar la consciencia de unidad cósmica. Además dice que a partir del eclipse de Sol del 11 de agosto de 1999, la humanidad cambiaría radicalmente, se refiere a los últimos 13 años previos al 2012, en este tiempo los seres humanos hemos de enfrentarnos a nuestros miedos y odios, hemos de elegir el camino entre el bien y el mal, tenemos la oportunidad de cambiar el pensamiento, encontrar la paz interior y tener una consciencia cósmica unitaria.
Habla también sobre un paro en todos los sistemas (económico, político, social...) que actualmente conocemos, tendremos que cambiar nuestros pensamientos y enfrentarnos al nuestros miedos, el ser humano cambiará radicalmente. De un aumento global de la temperatura del planeta tierra, provocando grandes catástrofes sobre nuestro planeta y que dicha ola de calor se producirá con una intensidad y velocidad sin precedentes, a causa de esta los polos de la Tierra se derretirán, sumergiendo en el agua gran parte de los continentes y superficies terrestres.
Pero también profetiza el advenimiento de un cometa sobre la Tierra y que existirá un gran riesgo que colisione con nuestro planeta provocando unas catástrofes jamás vistas por el ser humano.”

Muchos y por muchos medios han hablado de esta profecía, cada uno ha dicho lo que le interesaba de ella, pero yo pongo todo lo que está escrito por los mayas, que fueron una civilización avanzada, espléndida, brillante y asombrosa para nuestros días, que reinó durante más de 17 siglos sobre la zona mesoamericana, que dominaban y conocían a la perfección las ciencias del mundo, pues eran grandes matemáticos, artistas, constructores, astrónomos, etc.
Como se puede observar, solo en una pequeña parte de ella (al final) éstos hablaban de algo que podría acabar con la existencia, el resto es mucho más optimista, mucho más dado al punto de vista que deberíamos haber absorbido y gravado en las mentes de aquellos que se dedican a verla como una catástrofe.
Porque para aquellos que empezaron toda una revolución hace ya casi dos años, para aquellos que cambiaron sus vidas y despertaron del letargo que las consumía, para aquellos que desde el primer movimiento revolucionario moderno no han parado de movilizarse, esto no significa otra cosa que la esperanza de que otros sabían que sería posible el cambio incluso antes de que naciéramos.
No veo este año de otra manera más que una oportunidad para despertar esas mentes aun dormidas, que aun se dejan arrastrar por la comodidad de que muevan sus hilos, aun cuando los que los mueven ni siquiera sepan que existen, ni les interesa lo más mínimo, aun cuando estén llevando a la miseria más absoluta al pueblo por el que según dicen luchan buscándolo lo mejor para el.
Tienes la oportunidad de cambiar las cosas, solo con el echo de que te des cuenta de que una vida así no tiene sentido, no tiene pies ni cabeza que sigas viviendo engañándote a ti mismo pues tu deberías ser lo más importante y el centro de ella, de que aceptes y dejes que el cambio en ti se produzca de dentro a fuera.

Me encanta escribir


Diría que mi mente subconscientemente deletrea un texto en cada momento que vivo, en cada sensación que experimento, en cada sentimiento que me inunda, en cada visión que me deslumbra, pero sobre todo deletrea en mi cabeza cada sueño que tengo, cada ilusión que los alumbra, cada añoranza que los atraviesa, cada una de las esperanzas que se agolpan en ellos…

Hay veces que le hago caso y transmito esas letras al papel, otras veces solo dejo que me inunden la cabeza, algunas otras sobrepasan el pequeño espacio que tienen en mi memoria y se me olvidan. Unos días pienso que lo que escribo es importante, que me ayuda mucho expresarlo y que puedo estar contribuyendo a que otras personas se nutran de ello. Otros días creo que es mejor no hacerlo, que es mejor que solo me inunden la cabeza durante un rato para luego disiparse y que así no pueda crear confusión, daño o desilusión en personas que puedan sentirse ofendidas.

Hoy quería escribir, quería hacer de este tiempo de descanso algo para mi reflexión, quería rescatar todo lo vivido este mes de estrés y sacarlo fuera, quería que mi mente me aportase una vez más cada una de las palabras oportunas y que mis dedos fuesen únicamente hilos en su marioneta. Pero cuanto más lo intento, más me alejo de conseguirlo, cuando más acerco mis dedos al teclado, más se aleja mi mente de las palabras que quiero poner.

Cuando llevaba un rato intentando comprender que es lo que ocurría, que es lo que me impedía hacerlo, llegue a la conclusión de que he dicho todo lo que quería decir, he pasado por alto todo lo que no quería retener en mi cabeza, he sonreído ante lo que me ha hecho reír, he ido olvidando lo que me hacía sentir mal, he aportado mi granito de arena en el día a día para que ahora no tenga más que disfrutar de todo lo que me aporta cada una de las personas, animales y cosas que me rodean y que es precisamente esto lo que me hace darle la vuelta, una y otra vez, a las palabras que aparecen en mi mente.