sábado, 24 de septiembre de 2011

Ahí quedó el verano


Voy a tener que dejar de contar las veces que repito las cosas, igual así algún día mi cabeza lo engloba dentro de las cosas prescindibles y le da su toque de pérdida de memoria. Otro verano más que pasa volando, de nuevo habiendo intentado conseguir algo de mi mente pero habiéndome quedado de nuevo a las puertas de algo que ya roza lo inexplicable, algo que ya no crea en mi nada, ni ilusión ni tristeza, simplemente ya me acostumbré a su negativa, incluso mi gata se echa a reír cuando me ve “estudiando”, y no me extraña porque con anécdotas como ponerse a buscar el lápiz mientras estudias y darte cuenta de que lo llevas sobre la oreja (si a lo carpintero, se ve que en otra vida fui manitas xD) cualquiera se echaría a reír...
Pero como ya hace tiempo que cambie de actitud (salvo excepciones), me quedo con lo bueno del verano: con esos fines de semana trabajando de socorrista en un hotel de lujo al lado de ‘Niki Beach’ lleno de anécdotas, con las nuevas personas que conocí (que aun no sabrán que tengo mala memoria y que me va a costar recordarles, soy mala con los nombres…), con las que renové de veranos anteriores (porque aun no me habían conocido del todo y no hay mejor momento que el verano para reencontrarse) y con las que terminé de conocer (porque ya saben cómo soy, yo sé como son y si todo va bien la confianza nos mantendrá unidos), por supuesto con l@s amig@s de siempre (porque me dicen lo que me tienen que decir y cuando me lo tienen que decir, por estar ahí sencillamente), con esos días de cliente liante en los parques acuáticos (incluyendo las horas de mira lo que hizo la loca!! xD), con mis cambios alimenticios que me han dado satisfacción interior, con los paseos nocturnos y sus charlas profundas, con esa tarde de basket con los increíbles primos largos que tengo (porque desde que los conocí pasaron a ser dos pedazos de mi y los quiero con locura, uno por nuestras únicas, confidenciales e irrepetibles conversaciones, y otro porque me da mil y una razones para reír), con esos días de relax en la piscina, en fin, tantas y tantas cosas que le pasan a una...
Ahora toca despedirse momentáneamente porque vuelvo a Sevilla, así que me paso por los sitios claves...esa vista desde mi ventana en Málaga en la que mi mirada se ha perdido en el horizonte tantas veces, esa sensación al salir de casa en Fuengirola y estar a dos pasos de la playa, esa brisa refrescante del mar que te recuerda día a día porque adoras la costa ^^

lunes, 19 de septiembre de 2011

No hablar, no mirar, no tocar...

Quizá eso debería ser mi advertencia siempre, igual así ahorraría los disgustos que voy dando por ahí...
Arruino todo lo que toco, quizá sea cosa del destino o que inconscientemente haya olvidado como hacerlo de forma diferente. Odio es una palabra que uso bastante poco y sólo suelo usarla para una cosa, refiriéndome a mi misma, así que en este momento odio la personalidad que todos ven, esa que siempre tiene una sonrisa estúpida en la cara, odio lo que poco a poco la vida a creado en mi y me odio a mi misma por haber creído que esa era yo, porque se me haya siquiera pasado por la cabeza que podía ser así. Realmente soy un ser odioso, alguien que no merece recordar, porque tiene el NO obligado en la boca, porque suelta borderías constantemente, porque tiene memoria de pez, porque ya no hay nada en el espacio que debería ocupar un corazón, porque su mirada es tan fría que te hace olvidar quien es de verdad, porque solo le falta echar fuego por la boca...

Por eso debería seguir las lecciones de esa advertencia, así ya no tendrán que arrepentirse de haberme conocido, de haberse quedado con la falsa imagen de alguien que no soy yo, de haberse hecho la falsa idea de que puede haber algo bueno en mi o que puedo hacer algo bueno por los demás, después de tres intentos fallidos creo que mejor sola que arruinar otra vida más...

(había que dejarlo salir)

martes, 13 de septiembre de 2011

¿Inmunizada?


He llegado a la conclusión de que mi cabeza no está bien, teóricamente hablando ni ella ni yo logramos entendernos, en un principio no le hacía ni caso porque me guiaba otro, después de que este se resquebrajase me convenció haciéndome creer que tenía que hacer todo lo que dijese y ahora creo que se le ha subido el poder a su neurona principal, me hace dudar su poca lógica, su incapacidad de razonamiento y la burbuja impermeable que está creando a mi alrededor. En el proceso me hizo echar todas las lágrimas, no paró hasta ver como caían cada una de ellas, hasta que mi ser quedó seco e inhóspito para cualquiera, a veces incluso para mí. Me ayudó tanto en el pasado que ahora me duele tener que enfrentarme a ella, pero es que ya no vive por mí, sino contra mí. Ella no tiene la culpa, la tengo yo, porque le dejé, le permití crear en mi la indiferencia, la insensibilidad, le dejé que hiciese y deshiciese a su antojo, me quitó las fantasías y me dio realidad, me enseñó a estar cómoda con el dolor y a incomodarme con la felicidad, me inculcó que el miedo que recorre mi cuerpo no debe hacerme temblar sino mantener mi estabilidad, me cambió el cariño por necesidad, me grabó de la nada el herir para no volver a ser herida, me quitó la memoria y me dejó únicamente algunos lapsus mentales (según ella porque me son necesarios), me dijo que todo y que todos pasarían pero que ella seguiría aquí eternamente.
Dicen que debajo de ella existe algo mejor, algo rojo que late incesante, algo que yo ya no logro ver, oír o sentir, me hablan de algo que tiene la fuerza de cambiarlo todo y que sólo necesita una chispa para fundirse junto a mí, pero no lo encuentro, no logro adivinar que es ni donde está, hay veces que pienso en que es algo que ya había descubierto antes y es entonces cuando me inclino a pensar que ya no queda nada ahí abajo que se pueda revivir, si había algo yo lo destruí, si quedaba algún resquicio de su latencia yo lo congelé. No siento el frío, salvo cuando me congela los huesos (aun a salvo de su dominio), no siento calor, excepto cuando me quema, ya sea por dentro o por fuera (las células epiteliales aun tienen más dominio sobre ellas que yo sobre mi misma).
Porque como dicen por ahí: quien quiere encuentra motivos y quien no solo da excusas, ¿no? Yo ya hace tiempo que me acostumbré y que aprendí a vivir así, no vivo buscando o esperando nada relacionado con lo que mi cabeza a querido suprimir, asumo que es algo que no encaja, algo que rechaza el contacto natural, algo que no sirve cuando hay que vivir en sociedad, algo que te inmuniza ante todo lo demás…

viernes, 2 de septiembre de 2011

Promesas...(final)


http://irismundy.blogspot.com/2008/08/promesas.html
http://irismundy.blogspot.com/2008/09/promesascontinuacin.html

…se levanta sobresaltada, un punzada en el pecho le despertó, son las 5 de la mañana y aun quedan varias horas para que vaya a trabajar, aun así sabe que tiene que levantarse, lo hace con cuidado para no despertar a su pareja, ¿por qué alarmarle?, igual son solo cosas suyas, por si acaso le deja una nota, en ella le pide perdón por no haber estado a la altura y le da las gracias por todos los momentos que pasó a su lado. Sabe que esta vez tiene que ir, no puede evitar tener ese mal presentimiento que le recorre todo el cuerpo, así que sale a la calle con prisas, sin mirar a nada ni a nadie, con el único objetivo de llegar a ese lugar, ese sitio que le ha estado atormentando todos esos meses, aquel en el que un día fue inmensamente feliz. Mientras recorre el camino, va pensando en todo, esta vez deja que los sentimientos vuelvan a fluir, se dice a si misma que no va a volver a irse, que pase lo que pase ya no regresará por ese mismo camino, fantasea con la idea de irse a una isla desierta, pero…
…el fue como cada mañana a esa playa, volvió a dejar otra nota en el mismo sitió y se quedó a esperarla como tantas otras veces, pero esta vez algo pasó, el estaba débil por tantos días tumbado en la arena, el frío comenzó a helarle los huesos y aun así no desistió, sintió en el alma que esa era la definitiva, que ella estaba a punto de llegar y aguantó, se dijo a si mismo que solo serían un par de horas más, que pronto llegaría el único y verdadero calor que tanto había esperado…
…allí estaba, tumbado en la arena, con su rosa en la mano y su rincón de notas, estaba extrañamente rígido, ella le tocó y supo que sus presentimientos no habían sido en vano, estaba helado, tan helado que su corazón había dejado de latir, pero no tenía sentido, su cara decía otra cosa, sus mejillas resplandecían, sus ojos brillaban y su boca sonreía, desprendía felicidad aun en su final, cuando se dio cuenta de lo que pasaba no quiso creerlo, le abrazó, le acunó en sus brazos para darle calor, fue entonces cuando sus ojos empezaron a llorar, sus lágrimas caían sin parar en el cuerpo ya sin vida de aquel que le quiso sin cesar, se dio cuenta de cómo había dejado que su corazón se marchitase igual que las cientos de rosas que le dejó, de que había llegado tarde, de que había dejado pasar algo que le había costado la vida a su corazón…

jueves, 1 de septiembre de 2011

Confianza


Palabra cada vez más difícil de mantener en mi cabeza…
¿Cómo confiar en el ser humano?
Hay tantos y tantos tipos de personas que una ya no sabe quién es quién, se ha llevado a tal extremo la falsedad, que ahora te encuentras a mini actores a cada sitio que vas, cómo evitar hablar con franqueza con las personas que te rodean sin pensar que te la van a jugar, peor aún, cómo continuar siendo como eres si a cada palabra que das cada uno crea un mundo por detrás.
Inevitable que mi cabeza piense, pero aun menos inevitable que ponga un abismo entre esas personas y yo, igual siempre dicen que calladita una está más guapa y quizás es lo que debería hacer, por mucho que quiera los falsos nacen y mueren siéndolo.

Ahora bien, dejando a un lado a esas personas, cómo volver a recobrar la confianza en las personas que de verdad valen la pena, cuando una burbuja ha sido pinchada, lo que contiene sale fuera y ya es difícil volver a reunir lo mismo. Lo que antes regalaba ahora solo sale con algún incentivo, las palabras que antes salían solas ahora hace falta sacarlas con sacacorchos, las caricias ya no dan su calor, los besos ya no significan lo mismo, una parte de mi ya no volverá a existir…

Y aun así no busco el remedio, no intento encontrar alguna solución, no pretendo ver más allá, porque en realidad quiero escapar de todo eso, quiero irme y no volver, quiero no tener atadas las cadenas nunca más, quiero no tener que conocer mi destino, no tener que hacer lo que todo el mundo hace y poder vivir libremente.

Naturaleza o humanidad


En esa elección tengo poco que dudar, me la haga quien me la haga, siempre escogeré naturaleza sin pensar. Porque no hay nada inigualable, nada puede ser tan simple siendo a la vez tan complejo, porque puede durar siglos o destruirse en un solo segundo, porque no hay nada comparable a su forma de dar sin recibir, porque es tan simple como la supervivencia y a la vez tan complejo como el sistema que rige al cuerpo humano.
Porque yo veo un mundo con nula perspectiva de futuro, distinto al tuyo, veo un ser humano codicioso, avaricioso y muy necesitado de cosas que le acolchen la mente para vivir. Poco a poco fui perdiendo lo poco que me hacía mantener viva esa esperanza de recuperación para amanecer aceptando una realidad con la que no estoy nada de acuerdo.
Porque la naturaleza pone a cada cual en el sitio que le corresponde, da y quita el poder a los seres que en ella habitan, de ella saco la fuerza y solo ella me da la energía necesaria para levantarme cada mañana.
Porque aunque es criticada casi constantemente, cuando da calor o da frío, cuando hace llover o graniza, nunca baja la cabeza ya que sabe que miles de personas aun le seguimos mostrando el respeto que merece.

Es entonces cuando pienso en lo injusto que es todo, en la gran cantidad de cosas que hace por mi y todo lo malo que hago yo en su contra, menos mal que pasito a pasito intento enmendar mis errores, menos mal que su sabiduría me inunda en cada rayo de sol, y menos mal que todo lo que hago tiene diariamente, tanto en mi como en ella, la recompensa ^^

sábado, 27 de agosto de 2011

La vida


Cuan difícil se hace describir algo para lo que no existen palabras, cuantas vueltas das para acabar diciendo siempre lo mismo: única. Porque cada uno la vivimos a nuestra manera, bien, mal o regular haya cada cual, pero cada uno busca como ser su propio dueño. No se puede amordazar algo que no se ve, no se puede atrapar algo que no se puede explicar, no tiene sentido ir en su busca porque siempre estarás por detrás. Porque es como una niña pequeña, mas caprichosa que ninguna, te quita la risa cuando mas le conviene y te la da cuando menos te lo esperas, te hace llorar por motivos opuestos y a menudo no suele ni cerciorarse de cual es tu situación personal, de todas formas no importa. Da igual porque es así guste o no, porque siempre te vigila aunque no le ves, porque nunca le gustaron los caminos rectos y siempre le encantaron las grandes pendientes y cuestas escalonadas, porque en ella se esconden los secretos más misteriosos, porque si le intentas preguntar algo te deja con mil y una duda más, porque te da lecciones difíciles de olvidar, porque oculta maravillas dispuestas a deslumbrar…

Es quien me hace desaparecer, quien no me deja dar señales de vida, quien creo que se divierte haciéndome olvidar, tanto como dándome y quitándome momentos, o como probando mi paciencia ante los demás. Porque me conoce bastante bien, sabe que día a día intento regalar lo que tengo, que busco ser diferente, ser yo misma y aprender a ser valiente. Pero algunas veces me hace caer en querer y no poder, en no dejar que entregue partes de mí por creer que todo tiene un final que siempre a acabado mal.
Aun así hay tanto que agradecerle, por estar día a día, en los amaneceres y en las noches de luna llena, por tener tanta paciencia como para que yo logre encontrar ese momento, porque sé que me ayudará a mantenerme.

Cada uno elige como recorrerla, para que lo hace o porque, a cada momento se intenta conseguir encontrar su verdadera identidad, la verdad que cada uno escoge depende mucho de en lo que se crea, porque está llena de mentiras que nos ponen delante para que siempre las encontremos y multitud de verdades que nos tapan y obviamos. Quizás dejemos de lado cosas que no son tan fáciles como otras, pero que nos aportarían mucho más incluso solo en el proceso para conseguirlas. Los obstáculos, las preguntas sin respuesta, lo inexplicable, son solo muescas, solo piezas de un puzzle que está sin acabar.

sábado, 20 de agosto de 2011

Uno de tantos libros


“El pasado no se puede modificar y el futuro no nos pertenece por derecho, lo que existe de verdad es el presente, solo el instante tiene importancia.”
Aun así vivo con un pasado que me espera en las esquinas, que aguarda paciente mi derrumbe para acaparar mis sentidos, y vivo angustiada por lo que pueda deparar el futuro, por lo poco que pueda quedar de él a este ritmo…
Pero, a su vez, me acompaña un sentimiento de vida, algo tan fugaz como la lluvia de estrellas, una diminuta luz que brilla inexorable, que me pide luchar contra lo demás por esos instantes del presente que le dan fuerza a ella y que a mi me dan vida.
Me dijo que no pasaría de nuevo, que lo evitase todo lo posible, pero aquí me tienes, otra vez pensando en que hay de verdad en todo esto. Intento ocupar mi espíritu en lo que realmente entiendo por vida: el amanecer o el atardecer, una noche tumbada en la arena a la luz de la luna, mirar la profundidad de esos ojos, ver esa sonrisa sincera, leer un libro que me envuelva y me abstraiga de la realidad, cantar y bailar mientras suena esa música que tanto se repite, ver la pura felicidad en un ser que sólo con mirarle te da fidelidad, que se pasen las horas mientras recompones las piezas de un puzzle, ver esa cara agradecida cuando haces algo por alguien, disfrutar como una niña mientras te empapas por la lluvia, poder ir donde siempre deseaste ir, esos pequeños momentos de mi especial dote para picar o la torta que me llevo al conseguir mi propósito, en fin si fuera tan fácil todo lo demás...

“Leí que cuando una vida se ha roto no se puede recomponer de nuevo, solo se puede fingir, se puede poner cola a los fragmentos pero será siempre una reparación aparente. “Rota quiere decir que dentro de ti existen 2, 3 o 4 partes que ya no se pueden recomponer y que, para vivir, debes intentar juntar las piezas sin que se oigan los chirridos que producen dentro de ti, los lamentos de la resignación.”

"Se me ocurrían tantas cosas para hacer en invierno, pero lo haría todo con una sola mano, con un solo ojo, con solo medio corazón, de echo sabía que no se trataría de una elección sino de una huida, un desvío, una tapadera colocada a medias sobre la cacerola, una parte de mi estaría ahí interpretando un papel y la otra continuaría vagando por el mundo, se arrojaría en cada abismo, en cada incógnita, esperaría con confiada humildad delante de cada puerta cerrada, como un perro que espera a un amo que no conoce, quería luz, quería esplendor, quería descubrir si la verdad existe, si ese es el eje en torno al cual gira todo como en un calidoscopio, o..."
¿Cuál es la relación entre verdad y vida? No sé, cada uno obtiene su propia verdad en la vida con el tiempo, así que espero poder descubrirla, espero que la vida no sea una corriente que arrastra o arrolla las vidas en un sin sentido, y si lo es, espero que uno pueda tener la fuerza suficiente para oponerse, para seguir tu propia verdad. No se si me engaño el pensar que hay luz dentro de cada uno de nosotros, detrás de esas miradas de frialdad, quizá sea ingenua en pensar que no se hacen las cosas por costumbre, por tradición o por dejar fluir la corriente aunque esta nos ahogue, por el ansiado deseo de la gente por conseguir esa aprobación del resto.

“¿No sería mejor poder vivir sin preocupaciones, sin hacerse preguntas? ¿Pero entonces cómo acaba el hombre que no se interroga, que no tiene dudas?”
Me pregunto si no hay más hambre para saciar que la propia alimentación, ¿qué hay de la mente, del alma?, ¿de que sirve vivir vacío por dentro?, andar por andar sin construir tu camino a cada paso que das, comer por comer sin darte cuenta de lo que implica ingerir ese alimento, respirar sin pensar que poco a poco estamos consumiendo ese oxígeno que nosotros mismos contaminamos, etc.

“Hablo de estas cosas y sé que estoy solo, ahora el mundo procede de manera diferente y no seré yo el que lo detenga. Me gustaría, sin embargo, que la gente pensara más en los árboles, que aprendiera a cuidarlos, a sentir gratitud hacia ellos, porque (incluso si nadie parece recordarlo) sin ellos nuestra vida no podría existir: es su respiración la que nos permite respirar a nosotros.”
“¿Sabes lo que más miedo me da de estos tiempos? El sentido de omnipotencia que se está difundiendo. El hombre está convencido de que puede hacerlo todo porque vive en un mundo artificial, construido por sus propias manos que cree dominar totalmente. Pero quien, como yo, cultiva árboles y plantas sabe bien que no es así.”
“…No podemos fabricar el agua, ¿comprendes?, así como no podemos fabricar el oxígeno; dependemos siempre de algo que no está en nuestras manos: si el mar crece nos arrolla;…Pero nosotros que vivimos con luz artificial, ahora lo ignoramos.”
Porque el que quiere controlarlo todo no se da cuenta de que ni siquiera controla lo que le permite vivir.

“Es necesario estar fuera, al aire libre, para admitir que hay cosas que no logras comprender; y esta concienciación no es una derrota sino una posibilidad que tienes de grandeza.”
¿Por qué me será tan difícil aceptar que hay cosas que no lograré comprender?, ¿qué habrá veces que tendré que ceder y dejar las cosas tal y como están?

“¿En qué crees o porqué vives? Creo en el dolor, pues es el señor de mi vida, es quien me posee desde que abrí los ojos, quien atraviesa mi mente y mi cuerpo, quien electriza, asola y deforma, es el quien desde el primer instante me ha vuelto inepta para la vida, el que a puesto un temporizador en el corazón, provocando una probable explosión.”
Creo en lo que siente mi cuerpo mientras abro los ojos cada mañana al despertarme y en que no quiero dejar de sentirlo.

P.D: escribo sacando algunos pedacitos del libro que acabé de leerme, “Escucha mi voz de Susanna Tamaro”

domingo, 14 de agosto de 2011

Dos caras de la misma moneda


Hay quien dice que soy lista y otros que puedo llegar a ser la más torpe, algunas veces dicen que soy esa persona que te ayuda incansablemente y otras veces que soy la más insensible, si, yo también me doy cuenta aunque no lo parezca, tanto que a veces me pregunto quien demonios inventó lo opuesto, porque no hacia falta cebarse…

Me di cuenta de algo, creo que ya hace tiempo que lo sabía pero aun así lo negaba, porque mi cabeza tiene tantas preguntas…¿qué hay detrás de esta cara de niña?, ¿qué esconde esta mirada?, ¿Qué es lo único que no sale a relucir de esta apariencia transparente?
Solo tuve una persona en mi vida que a sido capaz de preguntarme todo esto, solo fue capaz una persona de darse cuenta de que faltaba algo en el rompecabezas y quiso saber que era, solo una persona tuvo el valor de adentrarse tanto en lo desconocido, sabiendo que no obtendría nada a cambio, tanto como para sacar todo de mi y cerciorarse de que seguía faltando algo, solo una tuvo la paciencia e intentó durante varios años formar parte de lo que se esconde tras la mascara…
¿Qué hice yo? Huir…salir corriendo...dejar pasar el tiempo…hacer como si no fuera verdad lo que había descubierto por si mismo…y aun así, habiendo herido por no llegar a ser herida, sigo acordándome de esa persona como si hubiese pasado ayer, sigo buscando su rastro, su recuerdo se ha hecho un hueco tan grande en mi que ya es muy difícil sacarlo, aun así mis ojos se iluminan al escuchar su nombre...
Es entonces cuando me doy cuenta que soy una cobarde, cobarde por no llamar, por no mandar un mensaje, por no haber intentado solucionarlo en su momento, quizá lo fuese por no hacer más daño del que ya estaba hecho o por la simple ilusión de que estará mejor sin mi…

En definitiva me alegré en su día y me alegro tanto de que nuestros caminos se cruzasen hace ya algo más de tres años que no podría decir nada malo aunque quisiera, igual que la siguiente persona especial que se cruzó en mi camino y que en cierta manera me volvió a recordar lo que ya había vivido antes, hay muchas personas que pasan por nuestras vidas y no nos damos cuenta de lo que significan para nosotros hasta que los perdemos, aun así no me malinterpretéis, no quiero abrir viejas cicatrices ni nada por el estilo, solo hacer saber mi gratitud por conocer a personas tan valiosas que pasan desapercibidas y las que siempre tendrán un hueco inquebrantable en mi corazón.

Si aun te acuerdas de mi, sabrás que siempre intento escoger el camino de la sinceridad (incluso cuando hace daño a mi o a los que me rodean), defecto o virtud es algo que me acompaña inconscientemente en mi camino, así que te diré que lo que yo creí como control de mi en ese momento quizá solo fuese miedo, de ahí que no fuese totalmente sincera, miedo de superar un límite que mi mente situó para no llegar al corazón, porque mi necesidad de ti estaba suspendida en el vacío y eso me asustó, porque engañarnos aun me asusta cuando vuelvo a conocer a otra persona y por eso huyo.
Quizá por el mismo motivo complico hasta las cosas simples, por no dejar ir esos fantasmas que nublan mi mente transformo un camino recto en un laberinto, del que me costará salir, por ello si algún día llegas a leer esto ten presente que me baste solita para romper lo que tu intentabas construir.
Igualmente, aunque parezca insensible, tonta o cobarde, sé que no es mi momento y asumo las consecuencias de haber perdido buenos amigos por ello. Dicen que es de sabios el equivocarse y no seré yo la que me quede sin hacerlo, la que no descubra algún día por mi misma que el camino escogido a veces no es el más adecuado.

sábado, 13 de agosto de 2011

Con un euro menos xD


Ayer sin duda fue uno de esos simples días que una persona como yo puede transformar en un día anecdótico, ahora entenderás porque…
Quedé con una amiga para ir al Acualand de Torremolinos, habíamos quedado la noche antes para llevarnos lo justo y necesario, básicamente para no tener que alquilar una taquilla, así que tenía que llevarme el dinero justo. Como siempre en estos casos me levanté con la hora pegada al culo, tuve que hacerlo todo corriendo y con prisas (así que era normal que algo fallase o faltase mejor dicho), de todas formas pude coger el tren a tiempo y nos encontramos en la parada, de camino al Acualand y preguntándole a mi amiga si llevaba el descuento me doy cuenta del chiste del día, no tenía el dinero para la entrada…después de los primeros momentos de ¡dios que cagada! y ¿estarás de coña no?, de mi cara de descomposición y su cara de que graciosa eres iris, nos ponemos a contar en mitad del camino cuanto dinero llevamos exactamente entre las dos, descubrimos que casualmente tenemos justo el dinero exacto para las dos entradas, el problema estaba que si lo hacíamos yo me quedaba sin dinero para volver a mi casa…
Después de deliberar unos cuantos minutos, decido igualmente pasar el día tal y como lo habíamos planeado, ya tendría tiempo de pensar que hacer después, ¿total de perdidos al río no?, así que disfrutamos todo lo que pudimos teniendo siempre presente que si yo lograba llegar de nuevo a mi casa sin incidentes tendría que empezar a creer que había algo o alguien que así lo quería, mis dos posibilidades eran que me encontrase un euro o que no me pidiesen el billete del tren por casualidad (siempre se suele decir que basta no tenerlo para que te lo pidan justo ese día).
Tras un día de risas (dándole vueltas a como iba a volverme a casa), golpes (por tirarme malamente de las atracciones), buceos (buscando un bendito euro), casi despelotes (por llevar mal atado el bikini), mareos (por tantas vueltas que me dieron en los rápidos), etc., llega la hora de regresar, nos montamos en el tren, no sin antes habernos quedado casi con una lesión de cuello mirando hacia abajo por pretender encontrarnos el bendito euro, pensando ¿qué puede pasar en sólo 4 paradas?
Pues NADA, así de simple quedó, al final llegue tan tranquilamente a mi casa, sin sustos ni multitas (así va España…¿para dos que hay trabajando porque se van a molestar en pedir el billete y cumplir con su deber?)

En fin, como siempre una acaba acostumbrándose a estas cosas y disfrutando a pesar de todo, porque ¿qué sería del día a día sin momentos así?